Cada noche al llegar a casa…una cosita peluda y blanca salía a mi encuentro, antes que nadie…antes si quiera que mi madre o mi hija… verlo allí moviendome la colita era en si solo, un momento de alegría. Hasta este último sábado, como todos los fines de semana, en que por fin no voy a trabajar, decidí quedarme en cama hasta más tarde, de pronto a las 11 de la mañana, un ruido horrible…un grito…¿qué pasó? salimos corriendo hacia la puerta de la calle y te vimos allí en medio de la pista aullando con un dolor que creo que no se borrara en mucho tiempo de mis oidos…y la gente ¿qué pasó?…¿cómo fue?…¿esta vivo?…mi hermano diligente no dejaba que nadie te cogiera y tu allí exánime tirado en la pista, Ximena, mi hija te miraba impotente y con los ojos arrasados en lágrimas… yo no atinaba que hacer…creí que te morías y me debatía entre consolar a mi hija y quedarme alli en cuclillas a tu lado mirando tus ojitos cerrados y tu respiración casi imperceptible….de pronto abriste tus ojos !!! si, tus hermosos ojos castaños y me miraste fijamente…como diciendome “No te preocupes mamita… aún estoy vivo” Y empezaste a moverte y arrastrarte hacia mi, apoyaste tu cansada cabecita junto a mis piernas y te quedaste allí, temblando pero con la postura de estar en un lugar seguro. Todos decían “…pobrecito…esta herido…no resistirá…sacrifica al perrito…no quedara bien…” ¿Cómo hacerlo? … ¿cómo pensar en hacerte descansar?, si en tu mirada me dijiste tantas cosas que se me partió el corazón…y desesperadamente me propuse salvarte. Creo que no evalué todo el jaleo que se armaría después, correr a un veterinario, y luego otro y luego a otro…hasta que por fin a las ocho de la noche entraste a sala de operaciones, tres horas duro la agonía hasta que por fin el medico te trajo a mi lado, me dio tantas indicaciones que creo que jamás podré recordarlas todas, sólo flotaba en mi cabeza “Ahora lo ves así, pero en dos días el solito empezará a pararse y tratará de caminar… Confieso que no le creí, pensé que después de tanto corretear igual te morirías pero no fue así…hace tres días de tu operación y ya estas haciendo rabiar, inquieto como siempre, arrastrando tu patita enferma…(una fractura de cadera no es cosa facil).. .pero con ese empuje y garra que nos caracteriza a los dos…de no dejar que nada nos aplaste. Si alguien me hubiera dicho querido SCOTT que yo te quería tanto…seguro no lo hubiera creído, pero despues de esto creo que estamos más unidos que nunca y no pierdo la esperanza de que el tiempo pase pronto, te puedas curar y vuelvas a ser esa pequeña sombra blanca y peluda que me espera en casa, cada noche al llegar. Gracias de corazón a Issac, y Beto, los médicos que te operaron en la Veterinaria San Antonio de Magdalena, a Kary Cano que siempre esta allí cuando la necesito y a todos aquellos familiares y amigos que siguen pendientes de tu salud y evolución, y principalmente a Ximena, porque gracias a ella pude darme cuenta que mi pequeña familia no es de dos, sino de tres.
Esta entrada la publique en setiembre del 2008, cuando atropellaron a mi pequeño Scott, y como son las cosas Beto tenía razón, ahora el bandido corre y salta como si nada hubiera pasado y sólo se aprecia una ligera cojera casi imperceptible cuando lo ves por detras.
te juroo mamii que llore cuando lei esto..
nunca podre olvidar ese terrible dia, mi scotty… alli..
tirado en medio de la pista, casi agonizando, y cuando uso todas sus fuerzas para levantarse e ir a tus pies, y luego cayo de nuevo, sabiendo que alli estaba seguro….
pero ahora ya han pasado 9 meses y el ya camina, nadie cree cuando le decimos que nuestro pequeño, esta operado.
Solo una pequeña correccion en tu historia….
Te falto agradecerle a DIOS, porque gracias a el nuestro perrito se salvo….
Esta linda tu lectura.
Me despido…
Besos..
Ximena (-: